VINCENT
— Te has portado muy bien. Eres una buena – acaricio un poco el lomo de la loba que recogí en el bosque.
Intento no tocarla mucho, pero es muy dócil y cariñosa, siempre está lamiéndome.
La acosté sobre una manta en una de las mesas de mi herrería, el taller donde hago mis encargos y que se conecta con mis dependencias detrás.
He dominado este arte aprendiendo con los herreros bestias y los hechiceros, puedo decir con orgullo que nadie trabaja el Obsidar como yo, pero intento ser discret