NARRADORA
— Cedrick…
— Raven, nunca, jamás de los jamases, pondría a nuestro cachorro en peligro, moriría por Aiden mi hembra, daría mi vida por ustedes
Cedrick le acarició la mejilla con todo el amor que sentía por su compañera, la que había escogido por su propia voluntad.
— Escuchemos su plan, si no nos convence no lo aceptamos y ya. Pero nadie mejor que Mortimer para analizar la psicología de esa despiadada mujer. Si no confías en él, confía entonces en mí, ¿bien?
Cedrick se acercó susurr