CEDRICK
Estoy en la tina del baño muy relajado, después de haber disfrutado de mi noche de sexo salvaje con mi hembra.
Sé que aún me queda demasiado por trabajar, que no solo es acostarnos y ya, pero al menos me deja tocarla, se entregó a mí, por mucho que al inicio se hiciera la difícil y ahora solo tengo que asediarla sin descanso, demostrarle que no le volveré a fallar jamás.
Ser su apoyo y su confianza, el padre de cachorro.
— Vaya, te luciste campeón, casi pensé que después de tanto tiempo