NARRADORA
— Alfa, ¿cómo puede ser posible? Por favor, recapacite.
— Tanto tiempo esperando que usted se decida a casarse y al final ¿cree que es correcto que una simple esclava sea la Luna de la manada? – uno de los guerreros más antiguos le recriminaba a Cedrick desde su asiento.
Todas las figuras más importantes de la manada, sentados en los estrados, en este inmenso salón, donde el Alfa presidía en una silla majestuosa como si fuese el rey de la manada.
— Es cierto, Alfa no estamos de acu