Capítulo 82 —El rostro que no debía existir
Narrador:
Dilan no estaba de humor.
No era un mal humor superficial, de esos que se diluyen con un café o una conversación ligera. Era un mal humor denso, incómodo, de esos que se instalan en el cuerpo y se vuelven una segunda piel. Cuando abrió la puerta y vio el helicóptero apostado en el helipuerto, sintió cómo la tensión que llevaba acumulada se apretaba un poco más.
Ahí estaba, el recordatorio de que Caín ya había llegado. Y, con él, todo lo que D