Capítulo 81 —Dilan, su inspiración
Narrador:
Regresó a la habitación con la frustración mordiéndole los labios, pero cuando cerró la puerta volvió a escuchar dentro de sí el eco de aquellas palabras:
—Mi amor… te amo yo también… te amo locamente…
Entonces algo cambió.
La ansiedad seguía ahí, sí, también la necesidad de llamarlo, de oírlo, de responderle, no se había ido. Pero la tristeza ya no estaba, la amargura ya no la arrastraba. Dilan la amaba, la amaba de verdad. Y con eso, el hambiente en