Capítulo 53 — La calma antes de la herida
Narrador:
Después de la conversación con su hija, Caín Tayler permaneció un largo rato en la cocina sin moverse, con la taza vacía frente a él y la mirada perdida en algún punto impreciso de la oscuridad. La casa estaba en silencio, un silencio profundo que parecía envolverlo todo como una manta pesada. Era una de esas noches en las que incluso el tiempo parecía caminar con cautela, como si presintiera que algo estaba a punto de cambiar para siempre.
Caí