Capítulo 84: Morirás, Beta.
El Alfa no se inmutó.
—Sería tonto seguir pensando que es mía. La niña está en el laboratorio de la manada. Le harán las pruebas de linaje con mi sangre, con su sangre, con su fuerza.
Malahia sintió que el alma se le helaba. Sus piernas flaquearon, el metal sonó con un "clang".
Fort observó la escena con un brillo de interés en los ojos, cruzando las manos detrás de su espalda.
El silencio se prolongó unos segundos, hasta que…
—No… —susurró ella. Apenas un hilo de voz—. No… Amira… n