El silencio en la cámara era absoluto. Las palabras de Darius resonaban en la mente de Lyra como un eco imposible de ignorar.
—¿Destruirlo? —repitió Kariane—. ¿Por qué destruiríamos el mundo que debemos salvar?
Darius se levantó de la mesa y corrió un tapiz viejo que cubría la pared. Detrás había una inscripción tallada en piedra que brillaba con luz plateada.
Lyra se acercó y leyó en voz alta:
—"Cuando las cuatro se alcen bajo la luna sangrienta, el equilibrio se romperá. Una balanza con dos p