El temblor recorrió el búnker como un latigazo, haciendo vibrar las paredes congeladas y desprendiendo fragmentos de hielo que cayeron al suelo con un sonido seco. Lyra sostuvo a la loba blanca contra su costado; podía sentir cómo el cuerpo de la muchacha temblaba, demasiado débil para transformarse, demasiado asustada para comprender que ya no estaba sola. Alaric levantó la cabeza con los sentidos alerta, mientras Draven retrocedía un paso para ponerse entre las chicas y el corredor, preparado