Capítulo 30 — Pareja destinada.
Damon se detuvo frente a Lyra, con el pecho aún agitado por la transformación. Sus ojos verdes —tan parecidos a los de ella pero más oscuros, más heridos— recorrieron a cada integrante del grupo, deteniéndose un latido más en los príncipes, cargado de una tensión vieja y feroz. El silencio del bosque era tan profundo que incluso los pájaros parecían contener el aliento, como si todo Artheon estuviera esperando su reacción.
—Te la daré —dijo al fin, la voz grave, resignada y firme a la vez—. Per