—¿A dónde me llevas? — quería hacerse la sorprendida, pero realmente estaba feliz y deseosa que la llevara a un lugar lejos de todo.
—Ya lo verás — Santiago ya había estado ahí, conocía el lugar, había hecho varias reuniones y fiestas en ese mismo lugar. Cuando llegó a una de la sala de reuniones más larga y alejada de la fiesta, abrió la puerta para entrar y hacer que ella entrara. Luciana pensaba volver a decir algo pero cuando se giró ya tenía a Santiago encima de ella, comiéndole la boca,