Luciana se encontraba bailando con Santiago, y a ninguno se le podía quitar la sonrisa en sus rostros y la felicidad que reflejaban sus ojos, era como sí definitivamente ambos hubieran nacido para estar juntos.
Luciana cuando supo que Camille era prima de Santiago su manera de mirarla cambió, en especial al ver lo simpática y amable que era, aún no podía creer lo que su padre le había hecho, y aunque en su momento se había enojado, luego se dio cuenta que si su padre no hubiera hecho las cosas