Luciana había decido hacer que Santiago y Emily volvieran con ella, claro seguía aterrada, tenía miedo, pero debía luchar por lo que quería y eso era esa hermosa niña con su padre. Prefería al Santi tierno, cariñoso, atento y apasionado que al frío, y arrogante que había visto estos últimos días.
Decidió ir a comprarse un hermoso vestido, luego iría almorzar algo para terminar en el salón de belleza, aunque ella no estaba seguro sí debía luchar.
Cuando llegó al centro comercial estaba decidid