Mundo ficciónIniciar sesiónHmm... Algo olía increíble.
Aspiré profundamente y mis pulmones volvieron a llenarse del mismo aroma rico y seductor.
Al moverme un poco mi cuerpo hizo contacto con otro y recordé a mi esposa.
En algún momento de la noche habíamos cambiado posiciones y yo había terminado con la cara enterrada en su cuello y sus brazos abrazándome a ella.
No quería moverme, estaba en el paraíso.
―Mi secreto es el suero de leche―Dijo una voz rompiendo mi momento de ensueñ







