Mundo de ficçãoIniciar sessãoVieron a las mujeres salir del restaurante, pero ya ninguno de los dos tenía humor para comer, Madeleine se sentó, sorbió un poco de la bebida que le habían servido, pero enseguida se levantó de la mesa, diciendo:
–Me voy a la oficina.
–Espérame, también perdí el apetito.
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