Mundo ficciónIniciar sesiónCuando Cassandra salió del edificio, caminó directamente hacia un automóvil estacionado a una cuadra en la acera de enfrente, tenía los vidrios polarizados por lo que era imposible ver hacia el interior del mismo, lo abordó, tomó asiento y fue recibida con preguntas ansiosas:
–Bien, ¿cómo te fue?, ¿qué te dijo?, ¿fue amable?







