Mundo ficciónIniciar sesiónLuego de ver salir de su apartamento a Fernanda con el tal Giuseppe, Edison, recogió la mesa, lavó su plato y la copa, los secó para luego colocarlos en sus lugares; caminó por la sala; encendió la gran pantalla que tenía en la sala y la volvió a apagar sin siquiera verla; revisó su teléfono; salió a la terraza, recibió la brisa fresca de la noche y de pronto exclamó:
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