Mundo de ficçãoIniciar sessãoMaddy no presionó a Kelsey, la observó y sonrió, ella sabía muy bien lo que era estar enamorada y que, en nombre de ese amor, las esperanzas por alcanzar la felicidad nunca disminuyeran, rogaba por un buen final para su amiga, aunque estaba de acuerdo en que debería hacer sufrir un poco o tal vez bastante a Alberto.
En el despacho, los amigos ponían al corriente a Edison, quien los llamó desde Portugal, con una excelente propuesta de neg







