Mundo ficciónIniciar sesiónEn la residencia Viteri-Lawson, Maddy estaba en la cama rodeada de sus trillizos, quienes fueron migrando a la cama de su madre a medida que se despertaban, ella los fue recibiendo y ya eran un ovillo humano los cuatro abrazaditos bajo la manta.
Deyanira tocó la puerta e ingresó al escuchar la autorización de su amiga:
–Buenos días, con razón las camas estaban vacía







