Cap. 51: SORPRENDIDOS
Cap. 51: SORPRENDIDOS
Mara se quedó helada en la puerta de la habitación de su hija. Desde allí pudo oír claramente lo que Ricardo le decía a su hermana.
—¡HABLA! Son muchas las vainas que me tienes que explicar, ¡hermana! —Eneida estaba temblorosa, trató de zafarse, pero Ricardo no la dejó—. Le metiste en la cabeza a mi padre que le quitara la niña a Isabel. Tú fuiste quien lo hizo.
—¡Suéltame! —exclamó Eneida. Ricardo la empujó soltándola y jalando el diván se sentó frente a ella, aún seg