Cap. 132: LA MANCHA
Cap. 132: LA MANCHA
Ricardo camina de un lado a otro, Guzmán hace lo mismo. Se detienen uno frente al otro.
—¿Oíste algo? —Pregunta Ricardo
—No oí nada —contesta Guzmán.
—Maldita sea, no se oye un solo llanto—masculle Ricardo.
—Ni siquiera un grito más de Brizna, ya me estoy desesperando.
En ese momento se oye un llanto de niño, es agudo y muy alto, viene de la sala donde atienden a Isabel, y de seguido otro más alto aún de donde está Brizna. Ambos se ven la cara y un caluroso abrazo surge