Cap. 47: SIEMPRE TARDE
Cap. 47: SIEMPRE TARDE
Eneida corrió a decirle a don Marcos, y salió al salón con él del brazo.
—¿Quién te crees para entrar así a mi casa? —le atajó don Marcos molesto.
—Don Marcos, devuélvame a mi hija —Isabel estaba ardida.
—¡Ah! —le espetó con desprecio—. Tú tienes que probar que no eres una mujerzuela y entonces yo te devuelvo a tus tres hijos.
—Don Marcos mis hijos no tienen nada que ver con lo que pasó aquella noche en esta casa.
Eneida apretó el brazo de su padre.
—Papá contente, no