Cap. 110: NADA QUE TEMER
Cap. 110: NADA QUE TEMER
—Mujer… ¡¿Lo cuidas tanto que lo sigues aquí?! —Dana blanqueó los ojos.
Isabel se levantó de inmediato y Ricardo también.
—Te lo voy a decir sólo por esta vez —le dijo Isabel, con una amplia sonrisa—, aquí soy la arquitecta encargada. Y con respecto a lo otro, creo que quien debe cuidar a su marido eres tú, así no estaría en ese estado… ¡Permiso! —y acercándose a Herman le susurró:
—Creo que se dio fuerte… ¿O le dieron? —Herman bajó la cabeza—. Espero mejores pronto.