Cap. 108: GARRAS
Cap. 108: GARRAS
Ricardo se volteó con la mano de la mujer sujeta, con brusquedad la apartó de él.
—¿Qué signica esto, Dana?
—¡Ricardo, tú me gustas, me gustas mucho! —le respondió.
La mujer se acercó a él y hábilmente se asió a su cuello, pegándose a los labios de Ricardo, quien quedó sorprendido por la acción tan repentina de la mujer.
Su reacción fue tratar de alejarla pero ella se apretó más a él. Forcejeó, pero las afiladas uñas de ella le rozaron el cuello, entonces él, dejó caer sus ma