Mundo ficciónIniciar sesiónAmalia se levantó temprano, no fue mucho lo que pudo dormir, no desde el momento cuando Hefesto, por fin le confesó la verdad, precisamente durante su vuelo de regreso, no pudo evitar los recuerdos de ese día.
“—La verdad Amalia, es que no tengo idea si realmente te llamas así, te inventé ese nombre porque perdiste la memoria. El mismo día cuando enterré a mi esposa y a mi hija, quien murió dando a luz junto con mi nena, le dije al chofer que recorriera la ciudad, estaba desolado y no







