Mundo ficciónIniciar sesiónA Lía se le humedecieron los ojos, se quedó viendo a su hermana en un silencioso ruego, como pidiendo su intervención; entretanto, Bianca no podía creer lo que estaba haciendo su padre, en un principio creyó que se trataba de una simple broma, mas su seriedad le mostró que no estaba jugando.
—Papá, no te atrevas… si haces eso más, nunca te volveré a hablar, no querrás eso —amenazó, no obstan







