Mundo de ficçãoIniciar sessãoMarcos y Lía se alejaron, sintiendo que sus rostros se ruborizaba hasta la raíz de los cabellos.
—Los niñ0s deben aprender a tocar la puerta de las habitaciones, sobre todo si van a entrar a la habitación de sus padres —habló Lía con un tono de aparente irritación, aunque su expresión era de dulzura.
—Si mamá —respondieron al unísono y corrieron hacia ella quien no dudó en abraza







