Fredrek Romanov, se quedó observando a su hijo, Logan salía del despacho a empacar unas cuántas midas de ropa para salir a Italia, Santiago no se saldría con la suya, para eso primero tendría que pasar sobre su cadáver
¡Por fin...! . - murmuró el mafioso ruso, una sonrisa de lado se dibujó en su maduro y atractivo rostro, le alegraba ver que al fin su querido hijo, saldría en busca de su verdadera felicidad
Dante y Angelo, ya se encontraban volando a Italia, debían tener mucho cuidado al llegar