Robert estaba llorando a mares, eso también me dolía, debe de estar asustado con todo lo que paso, cuando lo conocí era un hombre decidido, fuerte de carácter y ahora no es ni la sombra de Él, le tome de las manos y le hable.
—Robert, cálmate, por favor, ya está de nuevo con nosotros, deberías ir a tu casa y dormir, has estado aquí casi sin dormir nada, estás ojeroso
Alzo su cabeza para mirarme y así triste me hablo
—No quiero Kiara, tengo miedo de qué… no esté aquí y pase algo, prefiero qued