NARRA DANKO
La Ginecóloga me dijo que no dejara entrever mi preocupación a Alessa, que solo necesitaba estar tranquila y no recibir emociones fuertes. La verdad es que me sentí un poco culpable porque yo le pedí a mi esposo ir al bar, sin embargo, Alessa me recibió con una gran sonrisa y eso me tranquilizo, ya no se quejaba de ningún dolor, me senté a su lado para indagar algunas cosas y sus respuestas afirmativas hicieron que mi corazón se sintiera en paz. Le pedí perdón por haberla hecho enoj