En la clínica el ambiente estaba muy tenso, más al ver al señor Alexander sollozando en el pecho de mi papá, le murmuraba algo al oído, paso otra hora más, mientras Serena o Nicolás caminaban a ratos en esa sala de espera, escuchamos unos pasos que venían del sitio en donde está el quirófano, todos miramos hacia ese lugar y la puerta se abrió dejando salir a la ginecóloga y el cirujano.
Las puertas se cerraron detrás de los dos que se observaban entre ellos, en silencio caminaron hasta acercarse