CAPÍTULO 20. SANGRE
Los siguientes días transcurrieron en calma, sin nada relevante que decir, como dijo Joel, ya poco a poco dejábamos de ser la noticia del momento y eso me tranquilizaba mucho, prefería estar bajo el radar.
Tras un par de semanas, por fin podríamos retomar el extracurricular y para recuperar las clases perdidas, teníamos que asistir los sábados, aparte de las que teníamos entre semana, cosa que no me agradaba mucho, pero había que cumplir.
Joel me recogía en la mañana y me regresaba en la tarde