CAPÍTULO 19. TERAPIA Y PALOMITAS
Me levanté alegre, quería ver a Joel de nuevo en el colegio, esperaba que todo estuviera mejor.
Llegué con tiempo, llegaba la gente pero no le veía por ningún lado, estaba perdiendo la esperanza cuando a lo lejos lo venir, con su uniforme mal puesto, la camisa fuera del pantalón, sin corbata y con el blazer en la mano, traía lentes oscuros...
—Por Dios, que chico tan guapo, —exclamó una chiquilla a mi lado.
Se abrió paso por entre la gente hasta mi.
—Buenos días preciosa, —me besó, —¿Qué tal no