Atina
Lo oí todo. Mis párpados se negaban a abrirse. Estaba en un estado de estasis. Un estado al que los vampiros regresaban cuando casi se desangraban por las heridas. Podríamos permanecer en este estado eternamente, pero éramos vulnerables. Fáciles de matar. Si Romeo hubiera sido cualquier otro hombre lobo, ya me habría arrancado el corazón. Una forma segura de matar a un vampiro, pero probablemente ni siquiera entendía cómo hacerlo.
No comprendía nada acerca de sí mismo como hombre lobo.
El