BELLA
Las enormes puertas de entrada se abrieron hacia un amplio pasillo central sin siquiera un crujido.
Los suelos eran de madera pulida. Una escalera curva se bifurcaba en el rellano, y cada mitad conducía a un ala. Al fondo del pasillo, apenas podía ver la luz que entraba por una abertura, pero no estaba seguro de si era una puerta, una ventana o una ilusión óptica.
—Por aquí —dijo Eve, mientras me guiaba por las escaleras.
Un enorme ventanal panorámico dejaba al descubierto la parte traser