POV EVIE
El domingo cayó sobre la casa como una sábana pesada, silenciosa, sin vida, y yo no hice absolutamente nada por apartarla de encima, me quedé en la cama más tiempo del que debería, mirando el techo sin realmente verlo, sintiendo cómo las horas pasaban sin dejar rastro, como si el tiempo no avanzara sino que se acumulara dentro de mí, haciéndome más lenta, más densa, más cansada, no tenía energía ni siquiera para girarme, ni para tomar el teléfono, ni para pensar en algo concreto, solo