Alturas de Morvel, tierras de la Casa Theremir
Me llamo Arlo Neven, tengo diecisiete años y soy hijo de campesinos de Morvel. Hasta hace poco, mi mundo no pasaba de los campos pedregosos, del ganado flaco que cuidábamos en las alturas y del viento helado que nunca deja de soplar en Treslunas. Pensaba que ese sería siempre mi destino: trabajar la tierra dura como mi padre, escuchar a mi madre rezar al fuego, y morir un día sin que nadie más allá de la aldea recordara mi nombre.
Pero mis padres