Capítulo XLIII: Crónicas De Los orígenes Del Reino De Dravena: Libro III – La Sangre Y El Secreto - Parte 2
Capítulo V: El Ultimátum de Sangre
(Año 269 – Salón del Trono de Véldamar)
El invierno del año 269 había sido especialmente cruel. La escarcha cubría las gárgolas del palacio y el río Esmiel bajaba lento, como si sus aguas espesas presagiaran el luto. En el Salón del Trono, Tavarn envejecía visiblemente. Su barba, antes negra, era ahora un matorral de hilos grises, y sus manos, acostumbradas a firmar deudas, temblaban levemente.
Frente a él, el Embajador Imperial no hizo reverencia. No era necesario. Un acreedor no se inclina ante su deudor.
—El Emperador ha sido paciente, Tavarn —dijo el emisario, un hombre de piel pálida y ojos que no parpadeaban—. Pero la paciencia del León tiene un límite, y Dravena lo ha cruzado.
—Hemos pagado —respondió Tavarn, con la voz cansada—. Cada grano, cada onza de plata estipulada en el Tratado de la Piedra Partida ha sido entregada. Mis bodegas están vacías. Mi pueblo come raíces. ¿Qué más queréis?
El Embajador sonrió, una mueca fina y cruel. —El Emper