Año 1, Día 22 – Véldamar
La cámara real en Karvelia olía a hierbas secas y medicinas viejas. El rey Altharion yacía en su lecho, con la respiración entrecortada y la piel perlada de sudor. La princesa Aelyne permanecía a su lado, sosteniendo una copa de metal que brillaba a la luz mortecina de las lámparas.
—Padre… —susurró, acercando el vaso a sus labios agrietados—. El médico dice que la dosis aliviará vuestro dolor.
El viejo rey apenas asintió, confiado en la devoción de su hija. Bebió sin s