Año 0, Día 85 – Véldamar, Palacio del Cuervo de Piedra
La caravana entró en Véldamar al caer la tarde. La lluvia había dejado el empedrado brillante como un espejo roto. Entre los estandartes de Dravena ondeaba ahora uno ajeno: el halcón negro de Karvelia. A su sombra cabalgaba el príncipe Kaedric, rígido como una lanza, acompañado por una guardia de aceros bruñidos.
El pueblo lo miraba en silencio. Algunos cuchicheaban al ver a un “hijo del Zorro Plateado” caminar por la plaza central. No lo a