Año 0, Día 89 – Salón del Consejo, Véldamar
El salón estaba frío, pese al fuego encendido en la chimenea. Los consejeros llegaron uno a uno con semblantes tensos. Sobre la mesa central, extendido como una herida abierta, estaba el informe de los exploradores: oro, hierro y plata en abundancia, ocultos en las sierras de Akaroth.
Kael permanecía de pie al inicio de la mesa, con la carta aún en sus manos. No habló. Dejó que fueran ellos quienes empezaran.
Hildar Murne, siempre el primero en romper