Fin de semana angistioso.
Después de la charla que tuvo con su asistente, no hizo otra cosa que hundirse en sus pensamientos revoltosos. Johari le había dicho que confiara en ella, que se encargaría de resolver el problema y, ciertamente, esto último le tenía de los nervios.
Había salido muy tarde de Chrome Machine y no le importó haber perdido toda la tarde de un sábado encerrado en su despacho. Estando en su casa, se vio tentado de llamar a su asistente y atacar con preguntas. La urgencia por saber qué era lo que Joh