Después de la cena.
Las cosas no salieron como las planeó, pero sería un vil mentiroso si dijera o pensara que esto era algo que no le agradaba o no le gustara. Siendo honesto, desde que dejó la oficina esta tarde, no hizo otra cosa que imaginarse todo lo podría ocurrir en la noche. Sin embargo, todo lo que imaginó, no había sido otra cosa que una quimera que inventó su mente mientras trataba de centrarse en la preparación de la cena. Que sus planes resultaron truncados, no significó que no tuviera un as bajo la m