Me dolía el abdomen de tanto reírme, fue muy gracioso ver la reacción de Diamante cuando le dije el mensaje que le daría a su amado Royer… Bajé las escaleras y me agradó que al llegar a la sala no había nadie, eso quiere decir que cada uno se fue a hacer lo suyo y todo volvió un poco a la normalidad. Podía escuchar los gritos en el jardín de mis sobrinos jugando con Melanie y Grace, pensé en dirigirme allá, pero luego deseché la idea, porque hay cosas más importantes de que ocuparse primero.
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