CAPÍTULO 83 - La perla fugitiva. Parte 9
El Santuario
(Punto de vista de Catalina)
Desperté lentamente, con el cuerpo aún vibrando de frustración por la noche anterior.
Mis muslos estaban pegajosos por la excitación, mis pezones aún sensibles y mi vagina palpitaba con una necesidad punzante y vacía que se negaba a desaparecer. Busqué a tientas a Álvaro a mi lado, anhelando su calor, pero la cama estaba vacía.
En su lugar, una sola tarjeta negra reposaba sobre la almohada junto a mí.
Mis dedos temblaban al tomarla y leer la elegante ca