CAPÍTULO 84 - La perla fugitiva. Parte 10
El Santuario 3
(Punto de vista de Catalina)
El tercer jefe retiró lentamente sus dedos de mi vagina húmeda y retrocedió, con sus ojos grises aún fijos en mi cuerpo tembloroso. Sus labios brillaban con mis fluidos.
Giró ligeramente la cabeza y habló con voz baja y autoritaria.
«Hermano… únete a mí».
El cuarto jefe dio un paso al frente.
Era enorme, más alto y corpulento que los demás, con una espesa barba negra y ojos oscuros y peligrosos. Su cuerpo estaba cubierto de viejas cicatrices de batall