Nueva York, Brooklyn, marzo 2022.
Vivian
La mudanza fue tan silenciosa y efímera que la sentí como una de las hadas madrinas con su varita, solo que en este casi, mi hado padrino es Edward y no tiene una varita, pero tiene grandes dotes… y su dinero, claro.
Pero con quien no estoy a gusto es con esa tal Natalie cara de pescado de mercado.
Por muy mágico que estuviese mi polvazo con Edward, esa zorrita como quería joder, no estaba segura si había escuchado o no nuestro revolcón, esperaba que no