Nueva York, Brooklyn, abril 2022.
Vivian
—Tengo algo que decirte—me dijo, acarició mi brazo, me removí en las sabanas.
—¿Sobre qué?
Dejó caer el mentón en mi cuello, llevé mi mano hasta su barbilla y la acaricié.
—Hay, un problema—detuve mi toque—, debemos irnos a Alemania por un tiempo.
Me quedé quieta, sentí como todo mi cuerpo se estremecía.
—¿Por qué de repente?
—Alguien pagó la fianza de Josephine—me giré para mirarlo a la cara—, ella está libre.
—¿Qué?, se supone que debería esperar hast