Nueva York, Brooklyn, marzo 2022.
Vivian
Enfrentar al terco Pierce fue una batalla titánica, le dije que sabía la verdad, de que su corporativo se estaba yendo a la mierda.
No me libré de una sarta de palabrotas, pero, al final lo admitió, además no quería ser parte de todo el papeleo que se venía encima y estar desempleada por tanto tiempo.
Ya tenía una oferta de trabajo que no quería rechazar.
Pierce reconoció que había perdido.
Aunque si sentí un poco de nostalgia, ¿Qué pasaría con los Maco